miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sondaje nasogástrico


Medida de la longitud de la sonda a introducir.  



El sondaje nasogástrico consiste en la introducción de una sonda a través de uno de los orificios nasales en el estómago. Puede utilizarse con fines diagnósticos , preventivos y terapéuticos. Entre los más frecuentes destacan:






1.       Aspirar el contenido gástrico para:
a)      Evitar la distensión abdominal o los vómitos.
b)      Prevenir en pacientes sometidos a una resección gástrica un fallo de la sutura.
c)       Extraer muestras para su análisis posterior.
d)      Controlar la evolución de una hemorragia digestiva alta.
e)      Prevenir una posible broncoaspiración en pacientes inconscientes.

2.       Proporcionar alimentación enteral al paciente.
3.       Realizar lavados gástricos.
4.       Administrar fármacos.


TIPOS DE SONDAS
Las sondas nasogástricas son tubos cuya consistencia y flexibilidad dependen del material utilizado en su fabricación. La elección de la más apropiada dependerá básicamente del objetivo que se desee alcanzar.

-          Sonda de Levin
Sonda Levin
Tiene una luz y varias perforaciones en el extremo distal. El extremo proximal suele disponer de un adaptador que facilita el uso de una jeringa de 50 ml o un sistema de drenaje o de aspiración. Suele estar especialmente indicada para obtener muestras y administrar la dieta al paciente. También es útil para drenar el contenido gástrico.




 

Sonda Salem
-          Sonda de Salem
Tiene las mismas características físicas que la de Levin, pero dispone además de otra luz independiente. La segunda luz sirve para proporcionar un flujo de aire continuo al estómago  y para realizar lavados gástricos. Cuando se utiliza un aspirador conectado a una toma central de vacío o cuando se deben realizar muchas aspiraciones, esta sonda es la más adecuada, ya que la entrada de aire es útil para evitar lesiones de la mucosa gástrica o que deje de drenar.


 

PROCEDIMIENTO

1.       Explicar el procedimiento y su necesidad al paciente.

2.       Acomodar al paciente en posición de Fowler.

3.       Comprobar que las fosas nasales son permeables. La desviación del tabique nasal es muy frecuente, por lo que debe comprobarse cuál es el orificio nasal que permite introducir la sonda con mayor facilidad.

4.       Determinar el segmento de la sonda que se ha de introducir para que llegue al estómago. Se mide desde la punta de la nariz al lóbulo de la oreja y desde éste hasta el apéndice xifoides.  Señalización de la medida en la sonda.

5.       Lubricar el extremo distal de la sonda.

6.       Introducir con suavidad la sonda por el orificio nasal elegido, siguiendo el conducto nasal. Al llegar a la nasofaringe, suelen aparecer náuseas o el reflejo del vómito, en ese caso dejar reposar unos segundos. Para facilitar el paso hacia el esófago: pedir al paciente que tome pequeños sorbos de agua e introducir la sonda coincidiendo con la deglución.

7.       Continuar la progresión de la sonda hasta que la marca de referencia quede a nivel de la nariz.

Comprobación de la existencia de burbujeo.
8.       Observar las reacciones del paciente durante el sondaje. Ante la presencia de manifestaciones como tos, disnea o cianosis, es aconsejable retirar la sonda, ya que posiblemente habrá penetrado en la tráquea.

9.       Al advertir una dificultad durante la colocación de la sonda, es necesario retirarla unos centímetros e intentarlo de nuevo con movimientos de rotación.

10.   Nunca debe forzarse la introducción de la sonda, ya que podría lesionarse la mucosa digestiva.

11.   Comprobar que el extremo distal de la sonda se encuentra en el interior del estómago:
a)      El líquido gástrico sale de forma espontánea a través de la sonda.
b)      Aspirar con una jeringa de 50 ml y comprobar si drena jugo gástrico.
c)       Colocar el fonendoscopio sobre el epigastrio e introducir aire mediante una jeringa a través de la sonda. La entrada de aire en el estómago produce un ruido similar al burbujeo.
d)      En caso de duda, comprobar radiológicamente. 

12.   Fijar la sonda vigilando que no produzca presión excesiva en ninguna zona.

13.   Según la finalidad deseada, será necesario:
a)      Pinzar o tapar el extremo proximal de la sonda cuando se coloque para la alimentación del paciente.
b)      Adaptar la sonda al aspirador.
c)       Colocar una bolsa para que drene por gravedad o declive. La bolsa se mantendrá por debajo del nivel del estómago.
d)      Retirar la sonda tras extraer la muestra o muestras necesarias si el objetivo deseado era la obtención de jugo gástrico.

Fijación de la sonda en la nariz.



Fuentes empleadas para la elaboración de la entrada:

Guía de procedimientos para enfermeras- Escrito por Jean Smith-Temple,Joyce Young Johnson
 



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